miércoles, 23 de julio de 2025

Mancora - Organos - Punta Sal

Despues de recorrer Lima y su imnensidad, reaclculé el tiempo.
Muchos me dijeronn que el mar mas al norte era mas cálido. Y asi decidí comprobarlo. 
Desde Lima, pasando por Trujillo y comprobando que efectivamente, aquel rumor , también me decía que a medida que el norte se aproximaba, se alejaban los escenarios de las alturas y de la vegetación verde, humeda y lluviosa.-

Mancora en imagenes es solo una pequeña muestra de lo que se ve en ese gran binomio llamado desierto y mar.


 Llegar a Piura desde Lima. Pasar por Huanchaco. Volver al ritual de mis pies en la arena. en el agua en el sueño.-


 Cada lugar en este recorrrido tiene suficiente color como los kilometros que se andan.
Y por cuestiones del desierto, aparecen maquinas y rastros del hombre, sobreviviendo al sol





 Llegar. Estar en el Faro. Cada señal que pasó en este viaje, tuvo su faro. Cada mirada desde arriba parece ser un faro.
 Sobre todo cuando uno viaja solo.-


 Como también cuando viajas con un montón de compatriotas y todos sabemos que nos gusta para ir al mar.-

 Seguir. Esperanzarte por lugares donde no parece haber otra cosas que arena, sol y esos campos que parecen estar muy vulnerados por los vientos



 Por lo que me contaban hay playas que parecen de sal. Punta Sal una opción que visité estando en Mancora. Se va y viene en el día.-


 y si. como bien, comentan, es una especie de natatorio gigante, donde el agua es siempre celeste y podés nadar y nadar y nadar 

 Mirar aves y embarcaciones cercanas. el horizonte con muy poca diferencia de color.-
 

 Por otro lado. Organos. Playas 6 kms caminando por la costa. Llegar, correr, bañarte, volver y meterte al mar cuando tenés calor. 
Paradores abandonados. Sombras y letanías




Son huellas pero tambien son recuerdos y afortunadas melodías del mar. Soldad y poca y nada de gente. Andar, caminar el sendero y ver que siempre hay una huella ahi atrás








 















Lima

 No se como llegar, pero se que llegaré. un poco cansado pero feliz, de poder estar en tan lejana ciudad, tan grande. tan sencillamente cautivadora y ensoñadora de futuros destinos. Tambien un espacio de llegada a posibles rumbos necesarios.- 
Y llegue a Lima 

 Como en cada ruta, un cartel de bienvenida a múltiples miradas. Extraño o no tan ligero de palabras, me senté a contemplar la llegada aun mundo que fluía por las paredes de mis ojos, contemplando, dije.-

 y testigo allí, siempre, como fondo de panorámicas que develaban amor, sencillez y pacífico.-

 y las playas dejaron de tener arena y se convirtieron en un escenario de personas atacadas por las piedras que ensordecedoramente pulieron las tarde y contagiaron de aguas saladas. tiempo atras. Múcho tiempo atrás.-

 No solamente fueron mis pies quienes se mojaron y sientieron el fresco. otros volvieron agarrandose los tobillos.

 Porque yo creo que estuve ahí , aunque vos no me dejaste de sonar a cercano. a un tiempo que no pude entender. Yendo a buscar lo que alguna vez ocurrió en palabras. 


 Y recordé que la mar es dueña de muchos recuerdos. y que el sol de las tardes era el que recordaba al verano. yo tan entero. Yo tan destinado a viajar en soledad.-

Y las costas empezaron a cambiar colores, invisibles aromas que predestinaban el rumbo.-

 y desde las alturas , un escenario de tempestad, obtenía una historia que me narraba, admirando cielos, evitando pensar en mi. Allá quedaban mis ansias de irme lejos del mar.-

 Aparecieron imagenes que merecieron ser nombradas. Porque los años dejarán soñando a estas personas.-


 Algunas formas de cuidarnos era tan solo un acto simple para estos dos seres que miraron durante unos segundos la costa, el horizonte, la comida.-


 Y no, no lo soñé . Estaban ahí mas simples y tan exóticos, tan. que un día creí poder tocarlos. Y no me animé. Sólo por respeto mutuo.- 

 Y fueron ....

 Y vinieron los pensamientos sobre tus idas y vueltas.-

 Y entendí que el espíritu de las costas estaba en el desierto.-

 Y después de caminar. Encontré un mundo bastante felino. En medio de una plaza.-

 Y obras en medio de una ciudad Wifi donde los desvíos realizaron diferencias y de aquí para allá, llegué a donde descansé!

 Y entendí que el placer estaba cerca. Que un día de esos iba a seguír viajando hacia el norte del sueño que creí que era.-

 Y eligiendo las comidas en medio de mercaditos y restoranes de paso.- 


 Desde las alturas de Lima, el Pacífico es un sencillo detalle a la escenografía. Desde el cielo con colores que manifiestan un si a poder continuar. Hay actores que estarán siempre presentes. Lima. estabas tan linda desde donde te veo.- 

 que una hermosa periodista de un diario pudo fotografiarme. me ofreció un ejemplar y decidí olvidarme de él en la siguiente estación de buses. Lo siento.-

 Por qué no bajar? Por qué no, sentarme, poder mirar el sol, absorber el sonido del mar y tomar una lata enriquecedora de liquidos al organismo? Entonces empiezan a suceder cosas en las playas que merecen un capitulo aparte.



 Y por supuesto otro apartado sobre lo que se puede beber frente al mar.-

porque no estaremos solos. nunca si hay mar. Jamás si pasan vendedores de latas y otros comestibles.-

 Tan arruinada había quedado mi idea de conseguir el slip bañador, luego de que el viento se llevara mi malla de veranito que las tijeras hicieron un trabajo de presicion que termino dejando la bermuda arequipeña, tambien llamada playera, bastante parecido a un trapito tapador.-

 Y las ciudades fueron murmuradas por autos, camiones, colectivos, buses, pájaros, vendedores y compradores de dólares. 

 Y Miraflores se convirtió en un lugar para quedarse varios días, pero algo sentía sobre las distancias, como siempre, y pensé en a donde me iba.-

 y vi gente crecer en medio de tardes en familia.-

 camine siguiendo el aroma del mar y el paisaje se transformo en hermosas calles de siestas, de ideas yendo y viniendo.-


 A veces creí que habías quedado lejos, Lima. Pero tan solo pude conocerte desde aquí, desde mi camara de memorias. La misma que hiciste sonar, medir, pensar, extrañar, amar. Allá estás. Aquí. Esperando volver a verte. Pero ahora debería seguír porque el agua del mar va y viene. allá fui.-




L