sábado, 9 de enero de 2016

San Pedro de Atacama (Chile)

Y decidimos que cruzar los andes debería significar algo...
Enlazando el tiempo de estar inmovil en instantaneas eternas...

Y esperar los momentos en los que las nubes parecen invadir cada espacio de este imponente paisaje

Ya estando del otro lado de la frontera pero no de la cordillera de los andes, cada sendero tiene un porque en medio de la imnesidad
 Y extrañarte de cosas nuevas. Sentir que en hay planetas como el nuestro, donde se permite el abstracto de la naturaleza.

 Con religiones a favor y sobre encuentros en las plazas, supe mas cuando un ingeniero chileno que viajaba, me explicó sobre el tipo de constucción y como le daban mucha vida al cardón.-

 Y como no me sorprendia mucho, la historia del paso de la cruz española y las recetas de la religión, supe que habían mas historias de personajes mas cercanos y celestiales, que asumen formas cercanas.-



 Encontrando mas respuestas a por qué las pinturas del cotidiano no dejan ver la ecencia de la pared.


 Teniendo lo que se tiene cuando el plan B podría fallar. Así de sencillos e iluminados.

 A veces pensar en la imensidad y lo minusculo. Con cielo y tierra.

 Gisers. Donde la madre tierra suele ponernos un amancer que poco y nada tienen que ver conmigo. Pero estamos ahí... cuando el sol parece el gran ojo de los Andes.

 Tan tan que, con agua mineral adentro, se calienta. Y desayunás...

 Porque en medio de estos lugares el agua esta caliente, y la altura tiene baja temperatura y el vapor permanece mucho tiempo  El resto, el resto es estar aquí y no desarmar esta fotografía.-

Quienes creíamos ser? Los mismos que no vimos la naturaleza hablar. Aquí el dios Sol, manifiesta.-

 Y en espacios donde el agua corre, fluye y vegeta extrañas formas... 

 La osadía de ser un momento inolvidable.-